Santiago Estuardo Pozo Rodríguez
Economista,
Investigador del Departamento de Economía de la Universidad de Cuenca

 




 

 


Panorama ecónomico del Ecuador en el 2006

El crecimiento para el 2006 tiene un panorama poco claro, turbulento, presionado por el proceso eleccionario y la marcada presión social hacia el gobierno...

La evolución del nivel de actividad económica de América Latina y el Caribe en el primer semestre del año 2005 fue del 4,6% según la CEPAL, lo que confirmaría la perspectiva de un crecimiento del producto interno bruto en torno al 4% hacia finales de este año lo que, a pesar de representar una menor tasa que la registrada en el 2004 (que fue del 6%, siendo la mejor registrada desde 1997), sigue siendo superior al promedio de los últimos años. Para el logro de estos resultados ha sido fundamental el favorable escenario internacional, caracterizado por la expansión del producto y comercio mundial, altos precios de los productos primarios de exportación y semielaborados que América Latina exporta, bajas tasas de interés, y políticas internas que lograron reducir la inflación, beneficiando el comportamiento de los salarios reales.

Sin embargo, este panorama, está opacado por algunos riesgos a corto y mediano plazo. En primer lugar el precio futuro del petróleo podría seguir siendo una variable de riesgo. Hasta ahora la subida de los precios del petróleo a niveles récord está siendo impulsada por presiones en el lado de la demanda, sobre todo de Estados Unidos y China, y persiste la incertidumbre acerca de la capacidad de la industria petrolera para atender la creciente demanda.

Asimismo, los principales desequilibrios de la economía mundial, especialmente el déficit comercial y fiscal de Estados Unidos, abren un signo de incertidumbre sobre la duración del proceso expansivo de la economía mundial. Si bien es cierto que hasta ahora se han financiado con relativa facilidad, gracias a la continua afluencia de capitales de todo el mundo, la demanda de activos estadounidenses no es ilimitada. De esta manera se observa, un contexto internacional en el que el crecimiento económico mundial es menos equilibrado que en el pasado, debido a las relativamente bajas tasas de crecimiento en Europa y Japón, lo que hace a la economía mundial aún más dependiente de Estados Unidos y China.  

En Ecuador, en 2004, el PIB tuvo una rápida expansión (6,7%), debido básicamente al aumento de las exportaciones de petróleo, dado que la economía no petrolera mantuvo un bajo crecimiento y a las remesas que son cada vez más importantes y que ayudan a sostener el consumo interno, contrarrestado en parte por el desfavorable comportamiento del mercado de trabajo. Para el año 2005, la economía ecuatoriana crecerá moderadamente en alrededor del 3,3% sustentada aún en los altos precios del petróleo; pero a decir de la CEPAL este crecimiento pudo haber sido mayor sino es por el menor crecimiento previsto en la producción petrolífera privada, y por las remesas nuevamente, es decir, se trata de un crecimiento fluctuante que no asegura condiciones de estabilidad para la inversión y que no permite reducir las elevadas tasas de desempleo e informalidad de manera sostenida.

La alta dependencia de la economía ecuatoriana sobre el petróleo aumenta el riesgo de problemas fiscales en el mediano plazo ya que han permitido incrementar los ingresos fiscales 25% por encima de lo esperado, no obstante, existen dudas sobre la calidad del gasto público. Las exportaciones se están favoreciendo del aumento en el precio del petróleo, el auge económico de sus principales socios comerciales y la depreciación de su tipo de cambio real. Sin embargo, hay que considerar e l creciente déficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos estadounidense que constituye un riesgo importante para la economía mundial y sobre todo para la ecuatoriana por sus posibles efectos sobre las tasas de interés y el valor del dólar.

En este contexto, en el mes de octubre se presentó un nuevo problema para el gobierno del presidente Palacio: ciertos objetivos planteados por el ministerio de Economía talvez no se cumplan para finales del año 2005, por lo cual se modificaron ciertas metas. Uno de estas metas es la inflación. Al inicio del año se habló del 2%, luego se modificó al 3% y finalmente la inflación cerró en *4%. Otra meta de posible modificación es el nivel de importaciones. Esto no necesariamente quiere decir que El Ecuador está comprando más productos del exterior, sino que debido a la apreciación del dólar los precios se encarecieron para el país. Este comportamiento se observa en materias primas y en bienes de capital, en especial.

Finalmente, el Gobierno aún no consigue financiamiento externo para cerrar el Presupuesto del 2006, el cual supone un incremento del gasto público de 14,5% respecto del 2005 y un déficit de 2,6% del PIB (que sin exportaciones petroleras sería de 7,3% del PIB).   Todas estas señales negativas en materia de política económica han deteriorado la relación de Ecuador con el FMI. En el corto plazo se espera que continúe la crisis política e institucional que vive el país. En definitiva, en el país, el transcurso a las próximas elecciones será turbulento y marcado por la presión social.